lunes, 29 de octubre de 2012

Aquella voz (cuento)


La muchacha caminaba sola y soñaba, siempre soñaba despierta, era tal vez una mala costumbre pero que la hacía alejarse de todo y de todos. Cuando se sentía triste y aburrida recurría a sus ensoñaciones, donde todo era lindo y diferente. Allí en ese mundo mental vivía como realmente quería.

Una vez le dijeron pequeña no te cansas de soñar??? Ya es hora de que despiertes de una vez por todas. Pero ella no les hizo caso y siguió en su mundo ideal.

Un día, igual a otros tantos, cuando estaba caminando por una playa cercana a su casa, escuchó una voz que le dijo:
- “Hola, que tal?” que haces caminando sola?”
Ella intentó en vano encontrar el lugar de donde provenía aquella voz dulce. Era la de un hombre sin duda, pero no podía verlo. ¿Dónde estaba? Y sintió un poco de temor.
- “Quién eres? Pregunto ella
- Por qué te escondes???
- “No estoy escondido, estoy aquí casi frente a ti, se que no puedes verme, porque aun no es el tiempo de que me veas, pero pronto lo harás”

Después de decir esto, ella no oyó nada más que aquella tierna voz. En vano le preguntó su nombre y de donde venía, la respuesta fue el silencio.
La pequeña decidió entonces sentarse a esperar, estuvo casi 2 horas mirando el mar y esperando que la voz nuevamente apareciera, pero no lo hizo mas y ella se sintió triste.

A partir de esa fecha todos los días la muchacha volvió a la playa, a la misma hora para ver si se encontraba de nuevo aquella linda voz, pero nada.

Pasaron unas semanas y un día cuando estaba sentada en la puerta de su casa, aquella presencia apareció otra vez.

- En que piensas?? Le dijo con dulzura.
- Eres tu!!!!!!! Dijo ella emocionada, pero al darse cuenta de su comportamiento, se avergonzó e intentó ocultar lo feliz que estaba. Sin embargo, aquella presencia ya lo sabía todo.

- “Se que me pensaste, yo también pensé en ti, y se también que me buscaste, pero no te preocupes, aunque no puedas sentirme, ni tampoco yo siempre estoy”

- ¿De verdad? Le preguntó ella
- Claro que sí, no te abandono
Entonces ella sonrío, y pensó seguro estoy soñando, pero no le importó.
- Pero no me has dicho tu nombre. Yo me llamo Alicia y tu?
- Mi nombre lo averiguaras tu misma, le dijo él.
Y así empezaron a conversar, a ella no le importó que algunas pocas personas que pasaban por ahí pensaran que estaba loca, pues la veían hablando sola.
Nada le importaba, solo estar junto a su voz, a esa presencia que le daba felicidad.
Los meses pasaron y cada vez aquella voz, esa extraña presencia se hacía mas y mas importante en la vida de Alicia. Se levantaba a diario pensando en él, y pasaba horas imaginando como sería, como luciría, quería verlo.

- “Cuando te voy a ver?, le preguntó ella un día
- Ha pasado mucho tiempo y no te veo, dime cuando.
- Aun no es tiempo le dijo él
- Pero, cuándo será el tiempo??
- Debes tener paciencia Alicia, la paciencia es un arte y es el secreto de la felicidad
No puedo tener paciencia, yo quiero verte!!, yo te amo”, le confesó la muchacha
Lo se y no te preocupes, pronto nos veremos, es una promesa”, la tranquilizó el y ella pareció conformarse con esa respuesta, aunque por dentro se sentia desilusionada y pensaba que nunca llegaría aquel momento de ver a su amado.

Una noche de luna llena, el clima estaba lindo, era una noche tibia y entonces Alicia decidió salir a caminar por la playa. Se sentía un poco agobiada y ansiosa. La luna iluminaba la arena y el mar, la noche estaba clarisima.

De repente a ella le pareció ver una sombra, al acercarse un poco vio que era la silueta de un hombre. Entonces se acercó mas como atraída por una extraña sensación. Al acercarse lo suficiente vio que era un hombre joven, hermoso y de cabello oscuro. La estaba mirando y ella entonces decidió acercarse mas para hablarle, cuando estaba por llegar, de repente él desapareció.

Eres tu!!???? Eres tu??????? Te vi, te vi!!! No te vayas, déjame verte por favor. Donde estas????? Donde estas???????, gritó.
Fue en vano, no pudo verlo mas y tampoco lo escuchó aquella noche, entonces ella lloró tristemente, sin consuelo.
Desolada regresó a su casa y se acostó, pero no pudo dormir, pensaba en él, en su imagen y en su voz. “Te amo”, quiero verte, estar contigo”, le dijo en su mente.

Al día siguiente la voz regresó
“Por qué lloraste anoche?? Le preguntó
Porque te fuiste, no te quedaste, yo solo quería estar contigo al menos un momento. No te das cuenta que te amo y que solo quiero estar a tu lado??” dijo ella llorando.
Yo estoy contigo siempre, tambien sino estoy fisicamente, siempre te pienso,  nunca te abandono, no quiero que estés triste, porque si tu sufres yo también.

Ella intentó calmarse y se quedo allí callada. Deseando verlo, pero no dijo nada mas.
No dices nada, se que estas triste y molesta, te conozco, pero yo te he prometido que nos veremos y eso pasará y yo también te amo

“Quién eres? Le pregunto
Al menos puedo saber eso??, le preguntó ella
- Es difícil de explicar. Digamos que soy un ser antiguo, llevo aquí en la tierra mucho tiempo. He visto muchas cosas y conocí a muchas personas, pero nadie como tú, eres unica, por eso quiero estar siempre contigo y así será.

Despues de mucho tiempo una sonrisa se dibujo en el rostro de aquella chica.

“Prometeme que nunca me dejaras, que siempre estaras conmigo, prometemelo por favor”, le rogó ella

Te lo prometo y debes estar tranquila, conmigo no debes tener miedo. Y al momento de estar diciendo esto, ella sintio que una mano tomaba la suya y la acariciaba tiernamente.
Mi amor eres tu! Puedo sentirte!!
Si, tu amor ha logrado esto y ahora puedo tocarte, por un tiempo nada mas.
Pronto llegará el día de estar juntos.
Y así se quedaron tomados de la mano y sin darse cuenta ella se durmió tranquilamente pensando en el día en que finalmente estaría junto a él.
Despertó en su cama. No sabía cuantas horas habían pasado, pero se sentía descansada y feliz. Abrió la ventana y miró hacia el horizonte. El mar yacía tranquilo sobre la tierra, una suave brisa acarició su rostro y respiró con los ojos cerrados.
“Tuve un sueño tan lindo!! El mas lindo de todos”  pensó

El día empezaba, las gaviotas hacían ruidos fuertes en el cielo, el sonido de las olas inundaba todo y los rayos solares iluminaban todos los rincones de aquella casa.














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